La tecnología Livinguard, científicamente probada, destruye >99.9% del SARS-CoV-2.

«El tejido de estas mascarillas es capaz de inactivar los virus exhalados y puede aumentar la seguridad de su uso en general», comenta el catedrático Uwe Rösler de la Universidad Libre de Berlín. «Además, este tipo de tejidos podría incluso ayudar a reducir problemas de higiene en otros ámbitos médicos y generales, más allá de la COVID-19».

«Se trata de un concepto sumamente inteligente. Fijar esta tecnología en una superficie ha supuesto un gran esfuerzo de innovación. Y ha resultado ser muy efectivo. De hecho, nunca he visto nada tan eficaz en tejidos».Prof. Dr. Charles P. Gerba, catedrático de Virología de la Universidad de Arizona

¿En qué consiste la tecnología Livinguard y qué eficacia ofrece frente a los virus?

Los materiales tratados con Livinguard capturan y destruyen constantemente los gérmenes.

Primera etapa: Captura

Los materiales portantes, p. ej., los tejidos que se tratan con Livinguard, poseen ~24 000 millones de cargas por centímetro cuadrado. Actúan como una especie de imán para los virus y bacterias. El tratamiento Livinguard genera una «imán» positivo para los virus y bacterias negativos.

Al entrar en contacto, estos microbios se adhieren al tejido. Esta etapa se denomina captura o «adsorción».

Segunda etapa: Destrucción

El «imán» de carga positiva es más potente que la carga negativa de los microbios. Los microbios se rinden y explotan. Las paredes celulares de las bacterias y fermentos, así como las cápsulas o envolturas de proteína de los virus, se destruyen y su interior, ahora desprotegido, se derrama y desintegra.

Tercera etapa: Repetición

Una vez destruidos los microbios, se quedan sin carga. Se desprenden por sí solos o pueden lavarse. Cuando el espacio que ocupaban en el material queda vacante, se reactivan las cargas a las que estaban adheridos. El material sigue funcionando con este poder destructor, revolucionario en cuanto a su alcance (variedad de gérmenes), eficacia (número de gérmenes), velocidad y durabilidad.

¿Qué explicación científica tiene esta tecnología?

El principio en el que se basa nuestra tecnología es la capacidad que poseen las superficies policatiónicas de desactivar microorganismos, entre ellos, bacterias, virus y varios tipos de hongos, y de hacerlo sin lixiviación.

Este principio viene describiéndose en la literatura científica desde hace dos décadas, pero su comprensión y aplicación práctica han sido limitadas. Livinguard ha utilizado este principio para inventar y patentar un cambio radical de los enfoques convencionales:

  1. Varios métodos de fijación de una serie de compuestos catiónicos a tejidos y otras superficies
  2. Una serie de procesos químicos optimizados para desactivar bacterias y virus, sin emplear agentes antimicrobianos tradicionales basados en metales, p. ej., plata, cobre, zinc, etc.
  3. Métodos para combinar estas con otras propiedades, p. ej., impermeabilidad, hidrofilia, etc.

Según la literatura científica, es probable que el mecanismo de desactivación vírica se base en la distorsión de la cápsula de proteína mediante la absorción de las proteínas con carga negativa en la superficie con carga positiva, cosa que, en última instancia, genera una liberación de ARN no infeccioso.

Las pruebas han demostrado que después de varios enjuagues o lavados, el material tratado (de momento se han probado tejidos) conserva sus propiedades sin que se produzca lixiviación. Esta falta de lixiviación es el principal motivo de que su eficacia antimicrobiana sea tan duradera y de que sea seguro para la piel.

¿Como sé que la tecnología Livinguard es eficaz frente al coronavirus?

Disponemos de varias gamas de soluciones para diferentes tipos de materiales portantes y casos de uso. Los investigadores del Instituto de Higiene Animal y Salud Ambiental de la Universidad Libre de Berlín han demostrado que los tejidos tratados con la tecnología Livinguard pueden destruir el 99,9 % del SARS-CoV-2 (el virus que provoca la COVID-19).

El efecto de esta tecnología consiste en capturar y destruir los coronavirus que entran en contacto con los tejidos tratados con Livinguard. Tras someterse a ensayos conforme al protocolo ISO 18184, se ha demostrado que la tecnología Livinguard reduce > 99,9 % del SARS-CoV-2 (el virus que provoca la COVID-19).

El protocolo ISO 18184 es la principal norma internacional para determinar las propiedades antivirales de un tejido. Los científicos no modificaron los requisitos del protocolo de ensayo durante dos horas de contacto (entre el tejido y los virus) tras lavar los tejidos diez veces. El protocolo exige una duración del ensayo de dos horas porque la rapidez de la eficacia se considera fundamental, pero se necesita un intervalo de dos horas para permitir que una cantidad suficiente de virus inoculados entre en contacto con el tejido. El protocolo también exige realizar el ensayo después de diez lavados a fin de garantizar una eficacia prolongada y la eliminación de posibles efectos antivirales a causa de la lixiviación química.

En los ensayos realizados por una serie de laboratorios independientes de renombre para otras aplicaciones y protocolos de ensayo, se ha demostrado que nuestra tecnología ofrece una eficacia aún mayor frente a varios microorganismos en apenas cinco minutos y después de 50 lavados. Desconocemos si existen otros métodos fiables para comprobar una eficacia en un intervalo inferior a cinco minutos o tras más de 50 lavados. Todas las declaraciones sobre cualquier producto se basan en ensayos aplicables directamente al producto en cuestión.

¿Es una tecnología certificada?

No existen certificaciones aplicables para la tecnología en general. No obstante, le rogamos que consulte nuestra página de mascarillas para conocer más detalles sobre las certificaciones.

¿Previene el uso de la mascarilla Livinguard del contagio de la COVID-19?

Los tejidos tratados con la tecnología Livinguard, con los que se fabrican nuestras mascarillas, se han sometido a ensayos científicos para demostrar la neutralización del HCoV-229E, un sucedáneo generalmente aceptado del SARS-CoV-2 (el virus que causa la COVID-19). Basándonos en el efecto desinfectante sobre el HCoV-229E, estamos seguros de que la tecnología será capaz de desinfectar el virus responsable de la COVID-19 (SARS-CoV-2). Esta protección se mantiene después de múltiples usos y lavados, siempre y cuando se use según las recomendaciones.

Sin embargo, el uso de una mascarilla Livinguard no sustituye la necesidad de una correcta higiene personal, tal y como aconsejan las autoridades competentes. Tampoco puede prevenir infecciones fuera de su uso ni en casos en los que el virus pueda acceder a las vías respiratorias por otros medios, como la contaminación cruzada a través de las propias manos.

¿Cómo protege la mascarilla Livinguard frente al coronavirus?

La mascarilla de Livinguard ofrece una protección multibarrera tanto para el usuario como para las personas de alrededor. Consulte el apartado «Cómo funciona» en nuestra página exclusiva de mascarillas.

¿Qué existe entre una mascarilla Livinguard y una mascarilla normal a la hora de proteger frente al coronavirus?

Una mascarilla convencional N95 filtra gotículas y partículas que pueden contener el coronavirus. Aparte del filtro industrial estándar, las mascarillas de Livinguard ofrecen una protección adicional que destruye >99 % en cada capa del filtro. Aunque continuamos trabajando en los ensayos, la inactivación hasta el momento equivale a >99,99 % por encima de la filtración estándar.

¿Qué seguridad aporta el uso de una mascarilla?

Los laboratorios Nelson han revisado nuestra documentación y han llegado a la conclusión preliminar de que el uso de la mascarilla debería resultar seguro durante la crisis. Además, llevarán a cabo un ensayo complementario para confirmar esta conclusión.

¿La tecnología Livinguard solo es útil en mascarillas?

No, en breve lanzaremos al mercado unos guantes de algodón reutilizables, lavables y de tacto agradable, así como toallitas con la misma tecnología antiviral autodesinfectante y permanente que empleamos en nuestras mascarillas. Esta tecnología ya se emplea en productos de higiene menstrual, filtros de agua y productos para panaderías, así como en la fase comercial piloto de filtros de aires acondicionados. No obstante, tenga en cuenta que nuestras soluciones específicas varían en cada caso, por lo que no podemos garantizar la eficacia de estas soluciones frente al coronavirus.

Estamos negociando licenciar nuestra tecnología a marcas mundiales líderes en distintos bienes de consumo, soluciones de depuración del aire, EPI y productos sanitarios y muchos más, como se indica en nuestra página web.