¿Cómo funciona nuestra tecnología?

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Captura

Los materiales portantes, p. ej., los tejidos que se tratan con Livinguard, poseen ~24 000 millones de cargas por centímetro cuadrado. La carga positiva de la capa exterior de la mascarilla atrae y captura las bacterias y virus con carga negativa.

Al entrar en contacto, estos microbios se adhieren al tejido. Esta etapa se denomina captura o «adsorción».

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Destrucción

El «imán» de carga positiva es más potente que la carga negativa de los microbios. Los microbios se rinden y explotan. Las paredes celulares de las bacterias y fermentos, así como las cápsulas o envolturas de proteína de los virus, se destruyen y su interior, ahora desprotegido, se derrama y desintegra.

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Repetición

Una vez destruidos los microbios, se quedan sin carga. Se desprenden por sí solos o pueden lavarse. Cuando el espacio que ocupaban en el material queda vacante, se reactivan las cargas a las que estaban adheridos. El material sigue funcionando con este poder destructor, revolucionario en cuanto a su alcance (variedad de gérmenes), eficacia (número de gérmenes), velocidad y durabilidad.

Varias aplicaciones e infinitas posibilidades

Los usos de la tecnología Livinguard son ilimitados. Imagine un mundo sin miedo a los gérmenes. Imagine un mundo en el que la enfermedad no perjudica a los más desfavorecidos. Imagine un mundo en el que reducir nuestra huella medioambiental resulta conveniente.

Pañales, papel higiénico, toallitas húmedas, toallitas desmaquillantes, fregonas, aditivos de lavado, protectores de pantalla de móvil, fundas de móvil, etc. Proteja lo que más le importa.

Mascarillas, guantes de goma, trajes, tejidos médicos, vendajes, lavado médico, etc. En las situaciones de mayor riesgo de infección, las barreras contra los gérmenes también deben destruirlos.


Soluciones de filtración de aire para hospitales, salas blancas, viviendas, oficinas, vehículos, aviones, etc., que prolongan la vida útil de los filtros mitigando la acumulación de microorganismos, e incluso dotan a los filtros de un poder desinfectante del aire.

Soluciones de filtración de aire para hospitales, salas blancas, viviendas, oficinas, vehículos, aviones, etc., que prolongan la vida útil de los filtros mitigando la acumulación de microorganismos, e incluso dotan a los filtros de un poder desinfectante del aire.


Ropa interior, prendas funcionales, ropa deportiva, moda, calzado, equipos de acampada, etc. Sin olores incluso después de una semana de uso repetido y 30 lavados.

Tejidos de panadería, envasado de alimentos y soluciones agrícolas de I+D. Mantiene fresca la comida y prolonga su fecha de caducidad, no requiere conservantes.

 

Varias soluciones para la automoción, la industria aeroespacial, la hostelería, tejidos profesionales, etc.

Otras preguntas.

El principio en el que se basa nuestra tecnología es la capacidad que poseen las superficies policatiónicas de desactivar microorganismos, entre ellos, bacterias, virus y varios tipos de hongos, y de hacerlo sin lixiviación.

Este principio viene describiéndose en la literatura científica desde hace dos décadas, pero su comprensión y aplicación práctica han sido limitadas. Livinguard ha utilizado este principio para inventar y patentar un cambio radical de los enfoques convencionales:

  1. Varios métodos de fijación de una serie de compuestos catiónicos a tejidos y otras superficies
  2. Una serie de procesos químicos optimizados para desactivar bacterias y virus, sin emplear agentes antimicrobianos tradicionales basados en metales, p. ej., plata, cobre, zinc, etc.
  3. Métodos para combinar estas con otras propiedades, p. ej., impermeabilidad, hidrofilia, etc.

Según la literatura científica, es probable que el mecanismo de desactivación vírica se base en la distorsión de la cápsula de proteína mediante la absorción de las proteínas con carga negativa en la superficie con carga positiva, cosa que, en última instancia, genera una liberación de ARN no infeccioso.

Las pruebas han demostrado que después de varios enjuagues o lavados, el material tratado (de momento se han probado tejidos) conserva sus propiedades sin que se produzca lixiviación. Esta falta de lixiviación es el principal motivo de que su eficacia antimicrobiana sea tan duradera y de que sea seguro para la piel.

Por favor, consulte la explicación científica y tecnológica detallada de más arriba.

Livinguard posee dos plataformas tecnológicas principales: La Tecnología Antiviral Livinguard y la Tecnología Antibacteriana Livinguard. Se diferencian en la concentración y la potencia de las cargas. La Tecnología Antiviral es más potente para atacar a los virus más pequeños y, además, es eficaz contra las bacterias.

La Tecnología Antiviral Livinguard se ha probado con éxito a lo largo de 5 años y en distintas aplicaciones. El Instituto Federal Suizo de Protección NBC y NSF International, entre otros laboratorios, han demostrado que desactiva el virus de la influenza A, el virus de la fiebre amarilla, el rotavirus, el virus de la polio, el bacteriófago MS2 y el colífago FR. La eficacia antivírica es > 99,9 % de promedio e incluso de hasta > 99,9999 % en algunos casos, con una velocidad de desactivación y una eficacia continuada sin parangón.

Las pruebas dirigidas por el Dr. Charles Gerba en el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Arizona demostraron recientemente una tasa de desactivación de > 99 % del HCoV-229E en los tejidos empleados en las mascarillas Livinguard, conforme al protocolo ISO 18184. Se acepta ampliamente que este resultado equivale a una eficacia contra el SARS-CoV-2, el virus que provoca la enfermedad COVID-19. Se prevé que la eficacia sea incluso mayor, por lo que se están llevando a cabo más pruebas.

Nótese que, dado que los virus, técnicamente, no están «vivos» fuera de un huésped, no pueden «matarse». Se desactivan y pierden su capacidad infecciosa.

Varios aspectos de nuestras tecnologías y productos han sido probados en profundidad y con éxito por un amplio elenco de laboratorios internacionales. Estos incluyen el Instituto Federal Suizo de Protección NBC, TÜV Sud, TUV TÜV Rheinland, NSF International, Swiss Quality Testing Services, los Product Safety Laboratories de Nueva York, el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Arizona, el International Down & Feather Laboratory y muchos más. Actualmente, están en proceso de patente en la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. como primera tecnología textil autodesinfectante.

Sí, Livinguard ha sido sometido a pruebas exhaustivas en los Product Safety Labs de Nueva York para garantizar su seguridad cutánea, y en el Instituto Hohenstein de Alemania conforme a los estándares europeos.

Llevar mascarilla conlleva un riesgo significativo de contaminación cruzada, incluso en caso de un solo uso. Un estudio de Chin et al.1 demostró que el SARS-CoV-2 se puede seguir encontrando en la capa externa de las mascarillas quirúrgicas después de 7 días a temperatura ambiente. Por lo tanto, las mascarillas con propiedades antimicrobianas que destruyen virus y bacterias continuamente parecen ser cruciales para reducir el riesgo de contaminación cruzada.

Otras mascarillas que no son de Livinguard afirman ser antivirales y emplean productos químicos como el cloruro de benzalconio o tecnologías basadas en metales como la plata, el cobre o el cinc. Se conocen como tecnologías liberadoras o «lixiviantes» y no están unidas permanentemente a las superficies de los tejidos, por lo que rozan con la piel o, peor aún, se inhalan o ingieren Además, estas tecnologías no duraderas acaban en la tierra, los sedimentos y el agua superficial, causando daños al medio ambiente y la vida acuática. El componente «asesino» clave es una fuerza «química» que tiene el potencial de forzar la resistencia bacteriana y reducir los beneficios.

La tecnología Livinguard se basa en tecnología policatiónica que emplea la acción mecánica para destruir virus y bacterias, y no utiliza ninguno de los biocidas previamente mencionados ni funciona de una forma comparable. La tecnología Livinguard es una tecnología que no libera (no lixiviante), lo cual representa una gran noticia para las personas Y el medioambiente, y cuya toxicidad dérmica e irritación cutánea han sido sometidas a ensayos.

Cada cm cuadrado de una mascarilla Livinguard cuenta con aproximadamente 7,1017 (700 000 000 000 000 000) cargas positivas para inactivar virus y bacterias con carga negativa.

Sí, se utilizan productos químicos en el proceso y nuestras fórmulas actuales contienen biocidas y sustancias activas. No obstante, estos están unidos a la superficie y no se liberarán ni lixiviarán. Todos los productos químicos utilizados cumplen con las normativas y no suponen ningún riesgo para el usuario. Livinguard ha superado un gran número de ensayos de seguridad cutánea en los Product Safety Lab de EE. UU, de conformidad con los requisitos de la EPA en este país, y en el Instituto Hohenstein de Alemania, de conformidad con los estándares europeos.

No. Como se mencionó previamente, durante el proceso de tratamiento de las mascarillas Livinguard, el PHMB se une al tejido, previniendo así su liberación durante el uso o su inhalación.

Esto no está relacionado con la tecnología Livinguard, sino con la capacidad de filtración y de transpiración de la mascarilla, la cual se reducirá lentamente tras varios lavados.

La genotoxicidad describe la propiedad de los productos químicos para dañar la información genética (ADN) dentro de las células de un mamífero causando mutaciones que pueden derivar en cáncer. Para poder causar daños al ADN, el biocida necesita acceder a la célula del mamífero. Dado que los biocidas están unidos al tejido, no les es posible liberarse y lograr entrar en contacto con el ADN de mamíferos.

No. Los tejidos de Livinguard cuentan con una carga electrostática positiva que es diferente a la electricidad estática. Nuestros tejidos tratados no cuentan con carga neta, por lo que el comportamiento electrostático es similar al de los tejidos convencionales.